Prometí ir a verte al menos una vez al mes. Y no lo hice. Prometí tenerte en mis pensamientos diariamente, y a veces el ajetreo del día me impide hacerlo tan regularmente como quisiera. Prometí alegrarme por tus éxitos, y realmente no puedo hacerlo del todo si ellos no te llevan a estar conmigo, a venirte aquí. Prometí una vida plena, y desconozco si ciertos intereses económicos nos alejarán del objetivo. Prometí demasiadas cosas que el amor y la juventud ayudan a formular pero a los que la madurez y la realidad cortan las alas. Pero no me cansé de hacerlo, porque eso significaba seguir apostando por aquello que hace años parecía tan perdido.
Y me equivoco y seguiré equivocándome si con ello consigo ilusionarme diariamente por algo que llevo varios años persiguiendo y luchando. Y caeremos y nos tendremos que volver a levantar.
Pero, ¿sabes? Todo ello lo diluirá la primera de tus sonrisas al verme bajar de un autobús que marcaba como destino una ciudad a muchos kilómetros de distancia. Todo ello lo diluirá un café en una terraza, unas sonrisas traviesas y la manta que esconde, bajo sí, las caricias más ardientes, los deseos más ocultos.
Por ello, aunque pase el verano y las hojas de los árboles vuelvan a caer, las sonrisas nunca dejarán de dibujar mi rostro. Un rostro que alimentas cada mañana, para que luzca más bello que nunca.

Bienvenido otoño :D. Que os dibuje a todos grandes sonrisas
Hasta la próxima amig@s :D
Fotos propias